Camila Fontana: Argentina se prepara para dejar la posición de importadora neta de combustibles para automotores y acelerar la exportación de diésel y gasolina. Soy Camila Fontana, subjefa de redacción de Argus en San Pablo, y mi invitada hoy es Flavia Alemi, quien cubre combustibles en América del Sur. Flavia, bienvenida, contanos qué hay detrás de este cambio.
Flavia Alemi: Bueno, es una combinación de reformas estructurales introducidas por el gobierno del presidente Javier Milei desde finales de 2023. La más impactante fue la eliminación gradual de los subsidios a los combustibles. Durante décadas, los subsidios mantuvieron los precios internos artificialmente bajos, lo que fomentó un alto consumo y distorsionó los comerciales.
CF: Entonces, cuando se eliminaron los subsidios, ¿qué pasó con la demanda?
FA: Los precios minoristas aumentaron significativamente, lo que redujo la demanda y disminuyó el contrabando hacia países vecinos como Brasil, Paraguay y Uruguay. Y las ventas de diésel y gasolina en Argentina en 2024, el primer año del gobierno de Milei, cayeron un 9pc respecto a 2023.
Al mismo tiempo, las ventas en Paraguay subieron un 10pc en la misma comparación, lo que corroboró en cierta medida la teoría de la reducción del contrabando. Este año, los datos oficiales muestran que la demanda aumentó un por ciento respecto a 2024, pero sigue un 8pc por debajo de 2023. Esto hace que algunos especialistas digan que las cifras ahora reflejan la demanda real de Argentina.
CF: Y con menores ventas internas, imagino que también se redujo la necesidad de importaciones, ¿verdad?
FA: Exactamente. Las importaciones de gasolina y diésel se redujeron a la mitad en el primer año de Milei. Volvieron a subir en 2025, pero aún están un 25pc por debajo de 2023.
CF: Pero los subsidios no fueron el único factor a afectar la demanda, ¿verdad?
FA: Correcto. Otra reforma clave fue redefinir el papel de CAMMESA, la operadora estatal de la red eléctrica. Históricamente, CAMMESA coordinaba compras subsídiales de combustibles para plantas térmicas, creando una demanda constante de gas solo importado. Ahora su función se limita a gestionar la red eléctrica.
Este cambio coincidió con la transición hacia el gas natural de Vaca Muerta para la generación eléctrica.
CF: ¿Tenemos cifras para ilustrar este cambio?
FA: Sí. El consumo de gasóleo por plantas térmicas cayó un 56pc de 2023 a 2025, mientras que el uso de gas natural aumentó un 13pc. Las renovables también jugaron un papel.
La generación eólica y solar ha ido aumentando su participación en los últimos años. Su cuota en el sistema eléctrico argentino pasó del 14pc en 2023 al 18pc a finales de 2025.
CF: Y del lado de la oferta, ¿cómo se están preparando las refinerías para este nuevo escenario?
FA: Las refinerías están operando cerca de su capacidad máxima, invirtiendo fuertemente para procesar el crudo medanito de Vaca Muerta. YPF invirtió 600 millones de dólares en su refinería de Luján de Cuyo, añadiendo un reactor de hidrotratamiento para reducir el contenido de azufre del diésel a 10 ppm. Prácticamente todas las refinerías argentinas realizaron mantenimientos programados este año, lo que generalmente mejora la capacidad de refinación.
Ah, y sí, espera que la planta de Pan American Energy logre un gran avance en 2029, cuando se instale una nueva torre de destilación adaptada para crudos más livianos como medanito.
CF: Y en este escenario, ¿ya están ocurriendo exportaciones?
FA: Sí, de hecho, sí. Aunque los volúmenes son modestos, de enero a octubre de 2025, Pan American Energy envió casi 30.000m³ de diésel a Paraguay y más de 53.000m³ a Uruguay. Y YFE y Pampa Energía también exportaron gasolina premium. Para un país que solía depender de importaciones, esto es un hito importante.
CF: Entonces, ¿esto significa que Argentina está lista para convertirse en un exportador consistente? Aún no.
FA: La capacidad de refinación sigue siendo limitada y los mercados regionales solo pueden absorber cierta cantidad. El crecimiento de las exportaciones dependería de una demanda interna persistentemente baja, y esto podría cambiar si la recuperación económica impulsa el consumo, porque los datos históricos muestran una correlación clara entre el crecimiento del PIB y la demanda de diésel en Argentina. ¿Cómo se espera que la economía argentina crezca en los próximos años?
Esto podría aumentar la demanda interna, reduciendo el excedente para exportación. Por lo tanto, la identidad energética de Argentina está cambiando, pero ¿cuánto durará esta transformación? Aún es incierto.
CF: Muchas gracias, Flavia. Es un placer tenerte de vuelta en Hablando de Mercado.
Muchas gracias a nuestros oyentes y nos vemos en la próxima semana. ¡Hasta luego!